martes, 4 de noviembre de 2008

El hijo pacifista


Omar Bin Osama Bin Muhammad Bin Awad Bin Laden acaba de pedir asilo político en España. Se trata, según él mismo afirma, del hijo pacifista de Bin Laden. Por detrás mía María anda diciendo "sus cosas", como que este viene de tapado; que un hijo de Bin Laden no puede ser pacifista; que lo único que quiere es entrar en contacto con ETA para seguir matando... Vamos, que ha venido para "enmerder" al personal.

Por mi parte, aunque María sigue diciendo sus cosas, creo que habría que darle una oportunidad de asilo, sobre todo por lo divertido que tiene que ser esta situación para la relación política con Estados Unidos. Imaginaos, ahora que hemos hecho la pelota y media Europa y parte de latinoamérica intercede por nosotros, asilamos al hijo de Bin Laden que, por muy pacifista que sea, es hijo reconocido de su padre. Para mondarse. Yo creo que con esto no traga ni siquiera Obama, con sus sospechas de musulmán incluidas.

Y es que el que no se divierta con la actualidad política, es porque no quiere. Ahora me gustaría a mi ver de qué forma Rubalcaba justifica su aceptación, o su rechazo. De todos es sabido que a estas alturas, bien poco le importa que su argumentación sea incoherente con todo su pensamiento; lo que importa es que sea coherente en sí misma, para que pueda colgarse sin desboronarse. Lo de la contextualización, eso queda para otros. Sobre todo desde que Julio Anguita dijera aquello de que "nadie resiste una hemeroteca". Podríamos decir que no resisten ni un album de recortes.

Sin ánimos de ser, pues, coherentes, vamos a apoyar este gesto tan egregio de aceptar en nuestro país a tan entrañable personaje y a levantar el rostro ante la afrenta del orgulloso usamericano. Me entran ganas de sacar unas chapitas o un lacito de color violeta, para apoyar esta noble causa. ¡Todos con Omar! Creo que este es el papelito que mejor le cuadra a nuestro ministro de interior, pero ya veremos por donde se descuelga, mientras Pepito Grillo estará preparando algún pollo de los suyos para que sirva de cortina de humo. Por otro lado, tenemos a Mariano que tendrá que posicionarse, en contra, claro, de lo que se plantee en el gobierno. Al pobre hombre le hacen meterse en verdaderos líos ideológicos. Y es que cada día es más difícil hacer una oposición decente, con tanto yo me opongo. Imaginaos, pues, que Rubalcaba deniega el asilo y Mariano tiene que defender a capa y espada la dignidad de Omar y su derecho inveterado a asilarse en la tierra que fue sueño de sus tatarabuelos y pesadilla de sus tíos carnales. Lo que os decía, que no tiene desperdicio para el divertimento.

Me voy a hacer las chapitas de Omar.