miércoles, 29 de abril de 2009

La reconquista


Algo así piensan algunos que ha sido lo del Sr. Sarkozy; llegó levantando la ceja, como esperando la reacción de nuestro presidente, por aquello de haber sido tildado de poco inteligente y ha regresado entre las aclamaciones de los que deja aquí y de los que le acogen allá. Así es el nuevo Napoleón, tan bajito, pero con ese caracter y determinación que caracterizaron a ambos. Si hubiera sido al revés, si se hubiera producido una supuesta ofensa del Sr. Zapatero hacia el presidente francés pocos días antes de una visita oficial, seguro que se hubiera ido allí con las orejas gachas, midiendo cada sílaba y aguantando el aluvión de alusiones por parte de los periodistas franceses. Pero Sarko sabe lo que quiere y no se va a permitir un gesto de debilidad ni ante Zapatero, ni ante Obama o quien se le ponga por delante. Tenía claro que iba a poner a Francia en el centro de la política internacional y todo está siguiendo el guión previsto.
Creo que a nadie le podría caber ninguna duda de que uno de los escollos de Francia en su relación internacional era España, con su complicada relación de vecindad. Sarkozy sabía que cualquier gesto iba a tener siempre una lectura interesada y con cierto tufo antigabacho. Pero él saca pecho y se trae de la mano, en su avión, a los españoles secuestrados en Chad; o vocea claramente su determinación a colaborar con las fuerzas de seguridad españolas para perseguir a ETA; o se marca, como el otro día, un discurso quasi electoral en el parlamento español. Francamente, salvando las diferencias de pensamiento, me parece admirable. Tenía todos los papeles para ser la mofa de todos y sin embargo está logrando con creces su objetivo. El bajito, cursi, casado con la Bruni, y con aires de grandeza, se muestra firme, correcto y en definitiva, grande, delante de todos los foros. Incluso ha vuelto a la OTAN, tirando de historia y saltándose a la piola los famosos desplantes de sus predecesores. Habrá que ver en qué queda lo de Obama, con el que se lleva bastante bien, a pesar de la cera que le está dando a la política norteamericana. No sabemos hasta cuando el león se dejará acariciar, antes de lanzar su primera dentellada. Será entonces cuando Sarko pase la prueba definitiva, o tenga que batirse en retirada. En cualquier caso, la política internacional se vuelve interesante por minutos, mucho más interesante que la nacional, donde siguen más o menos a lo mismo. Verás tú si al final no tenemos que asistir al resurgir de una nueva corriente de afrancesados... espero que esta vez sin pelucas.

domingo, 26 de abril de 2009

Rosas y claveles


Nadie puede negar que lo de Rosa Aguilar ha sido un auténtico bombazo. Otros se apuntarán al clásico "se veía venir", con lo que te aseguras un pleno acierto. Luego es cuestión de argumentar que yo vi tal, que escuché cual y, unas conversaciones más allá, parecerá que tú mismo lo habías pronosticado. Pero bueno, para nadie era nueva la crisis en el seno de Izquierda Unida, desde hace ya mucho tiempo. Demasiado, sin que nadie se haya decidido a poner un poco de sentido a todo. Unos optaron por irse, otros por arrimarse a algún jardín cercano, otros por tirarse al monte... Es decir, todo un signo de desunión. Por eso no era de extrañar que ocurriera lo de Rosa, por mucho que le haya sorprendido a alguno.
Pero me llama la atención, al margen de la decisión de la Sra. alcaldesa de Córdoba, la falta de madurez democrática que sigue habiendo en nuestras instituciones. No entiendo por qué, a priori, debe ser tan trágico que un militante de un partido de izquierdas nombre consejero de su gobierno a un miembro de otro partido de izquierdas. Claro que yo voy más allá; no entiendo por qué un gobernante cualquiera no puede elegir como consejero a alguien de valía de un partido de tendencia diferente. Lejos de complicar el gobierno, sería una manera de enriquecer la reflexión, buscar representatividad, aprovechar a personas de valía y, lo que es más grave, derribar las tapias del cortijo. Y ahí entiendo que está la clave, pues si no confieso que no entiendo nada. Pensamos que esto es la lucha de unos contra otros, y somos incapaces de admitir un matiz diferente a nuestro lado. Pero la tarea de gobierno tendría que ser otra cosa, una tarea más propensa a integrar a todos y menos tendente a defender el tesoro de la mayoría como un fin en sí mismo. Si no admitimos esto, yo sigo pensando que es mucho más barato el que haya un solo representante de cada partido porque, si no se va a debatir, para qué tanta gente. Que cada uno tenga un valor en su voto, y nos ahorramos millones en sueldos y dietas.
Pero claro, cabe otra posibilidad. La de dotar a los parlamentos de sentido promoviendo el debate y los posicionamientos de cada uno, sean del partido que sean. Aunque me temo que para eso falta todavía mucha, pero mucha, madurez.
En este escenario, como se dice ahora, a nadie le extraña lo que para mí ha sido más sorprendente, los comentarios mezquinos de los antiguos compañeros de Rosa Aguilar. A lo mejor es la solidaridad del disidente, pero me parece vergonzoso que se diga lo que se ha dicho de alguien que ha hecho lo que ha hecho la nueva consejera por su partido. Yo me hubiera alegrado, la hubiera incluso animado a no abandonar su militancia, para dar signo de pluralidad a un gobierno. Pero claro pican las disidencias, porque dicen mucho de lo que se deja atrás. Así pues, antes de que alguien pueda pensar que la actitud de salir a por nuevos horizontes es heroica, hay que denostar al disidente, tratándole de traidor y, si es posible, también de cobarde. Los buenos siempre se quedan dentro, bien sea amasando la fortuna o los detritus.
Pues miren, me cae bien Rosa. Así que me alegro del nombramiento y espero que signifique una visión diferente a un gobierno que se alarga demasiado en el tiempo. Un gobierno que parte de cierta deslegitimación por su inmovilismo y por su "apaño" de gobierno tras la salida de Chaves. Lo mejor serían unas elecciones, y espero que cuenten con Rosa, no vaya a ser que luego tenga encima que sentirse utilizada como un simple golpe de efecto.
No sé si vendrán otras rosas u otros claveles, como pronosticaba el del monte. Yo tengo mis dudas. Creo que de Izquierda Unida no queda casi nada y se nos va otra esperanza. Claro que a lo mejor Cayo estaba en lo cierto y el renacer de la esperanza viene de manos de la otra Rosa, la que puede arrebatarle a la coalición del izquierdas el puesto de tercera fuerza política del país. Pronto quizá, pero a lo mejor por ahí se mueve el renacer de las rosas. Al menos sería algo diferente a este bipartidismo insulso.

domingo, 19 de abril de 2009

Diego Gracia


Aparecen aquí a la derecha de la página, unos flujos de información escogida, que por cierto no escojo yo, sobre tres temas: Bioética, Burkina Faso y Osuna. La verdad es que sale un poco de todo y a veces, cosas que no tienen nada que ver. Pero fíjate tú que de vez en cuando aparecen noticias que, al menos para mi, tienen algún interés. Hoy me he encontrado con una referencia a la entrevista publicada en un diario gallego a un profesor y maestro, Diego Gracia. Se trata del médico que "heredó" la cátedra de Historia de la Medicina en la Complutense que en otro tiempo contara con la titularidad de Laín Entralgo. Se trata de uno de los grandes maestros de la Bioética en todo el mundo y que, como suele ocurrir, es poco conocido en nuestro país. Sus estudios de fundamentación de la Bioética son los que la han consolidado como materia científica en nuestro país y prácticamente todos los que se dedican a este mundo, salvo las excepciones de siempre, lo tienen como una referencia obligada. Los que además hemos tenido la fortuna de ser sus alumnos, recordamos con arrobo la calidez de su discurso que, con un exquisito castellano, desgranaba las ideas de modo que eran presentadas con una sencillez de vértigo. Recuerdo la exclamación de un compañero que tras escuchar una conferencia suya no pudo sino decir: "he aprendido más filosofía en cuarenta y cinco minutos que en tres años de carrera". Creo que esa es la auténtica genialidad de Diego Gracia, su capacidad de transmitir con sencillez algo de su enorme sabiduría. Porque luego lo sondeas y parece un hombre del Renacimiento, pues toca todos los palos.

Pero no pretendía extenderme en la presentación del insigne maestro, sino más bien situarlo para saber a quién se escucha y acto seguido, invitaros a leer la entrevista. En ella habla de varios temas sobre los cuales en preguntado: el aborto, la eutanasia, el estatus del embrión. Nada novedoso y nada escandaloso, evidentemente. Tan sólo una presentación sencilla, accesible de lo que él piensa sobre esos temas. Toca dos temas antes los cuales soy muy sensible y a partir de los cuales desarrolla su discurso: la educación, como verdadero instrumento para afrontar todos estos problemas y, como no podía ser de otro modo, la responsabilidad. Pues ya veis, lo que os decía, nada nuevo. Pero me temo que algo sobre lo que hay que seguir trabajando necesariamente. Apunta además una tendencia que ha estado siempre presente en la Bioética, y es la de no intentar solucionar los problemas étios desde lo jurídico y viceversa. La ética está para una cosa, que es la reflexión, y el mundo jurídico para otra, que es la organización de la vida. Lo que importa para la Bioética no es qué diga la ley, sino los principios en los que se sostiene y la necesidad de argumentarlos con seriedad. Mucho más se podría de cir, pero sólo quería invitaros a la lectura. Ahí va el link: http://elprogreso.galiciae.com/nova/29386.html

lunes, 6 de abril de 2009

Fobias


Tenía ya medio escrito un post sobre el G20 pero, en dos días, se me ha quedado obsoleto, así que lo mismo lo dejo durmiendo el sueño de los justos, a no ser que a nuestro presidente, entre mirada arrobada y babeo indisimulado ante la esfigie de Obama, nos de pie a ello. Me quedo así con las ganas de indagar un poco en esa polémica que tenían entre manos los países más ricos del mundo, a la hora de hacer la lista de paraísos fiscales. Miraron a China con un poquito de cosa y le dijeron... a que te ponemos. Y claro, China, la que empezó con el carrerón económico el año pasado, la que amenazaba a occidente con comerse el mercado, con sus leyes y todo, la que quería todo el petroleo para ella..., pue eso, devolvió la mirada y dijo que n0, que China no era, ni mucho menos, un paraíso y menos aún fiscal. Y claro, eso se negocia, que aquí las palabras ya no valen nada, a no ser que estén escritas en un cheque cruzado.
Pero bueno, se nos ha quedado atrás el tema. Y así, casi con la cabeza metida ya en la bulla mágica de la semana santa de mi tierra, se me descuelga Gloria Tomás con su intervención, en favor de una mayor honra de la bioética. La pobre... Hablo de la bioética. Pues eso, que Doña Gloria, que es profesora, en un programa de televisión se ha soltado la melena y ha dicho algunas cosas que no se pueden decir, por inexactas, y otras que no se deben decir, por inoportunas. En suma, parece que Gloria estaba loca por contar cosas y decidió contarlo todo, de corazón y, como dijera Pascal, "corazón tiene razones que razón no entiende". Y aquí a mandado el corazón y se han dicho cosas poco razonables, encima. Todo ello añadido a que se ha atrevido a tocar uno de los tabúes de nuestro siglo, que es la homosexualidad. Ha comenzado diciendo que genéticamente no existe. Y claro, eso no se debe decir, pues al parecer hiere muchas sensibilidades. Aunque sea verdad, que lo es. Otra cosa sería lo que Gloria concluye de ahí, y es que entonces es una especie de "enfermedad" que encima se puede curar. Bueno, aquí ya está Gloria completamente desmelenada, con la guitarra incluída y pegando saltos como una loca. Y entonces comienzan los gritos y las voces en contra de esa señora tan homófoba que está diciendo esas cosas tan feas y, como ocurre generalmente, todo se mezcla, se remezcla y se hace la identificación fatal de bioética y moral tradicional. Ya estamos.
Señora Tomás, Gloria, tiene usted razón cuando dice que la homosexualidad no tiene un origen determinado, pues sigue habiendo poca claridad al respecto. Pero de ahí no puede concluirse, por muy informal que sea la conferencia en la que usted participa, que la homosexualidad sea una enfermedad. Y menos aún que, aunque sea complicado, puede curarse. Creo que es meterse en un terreno excesivamente pantanoso, por lo incierto y lo delicado del mismo. El origen de la homosexualidad parece que no es unívoco, y por eso no se pueden, a estas alturas, hacer afirmaciones de ese tipo. Sobre todo porque lo hace ostentando el nombre de la Bioética, que ya es bastante denostada de por sí, para meter con calzador una convicción bastante rancia. Ni lleva a ningún sitio, ni busca entender nada, ni soluciona absolutamente nada. Sólo sirve para encender una polémica que le da mucha cancha mediática, Gloria, y pone en una situación difícil a una disciplina que se tiene que buscar su sitio a codazos. Más aún cuando se intenta "bautizar" a toda costa, incluso utilizando malas artes.
Es también cierto que, si no fuéramos como somos, las asociaciones de gays y lesbianas, en lugar de aprovechar cosas de estas para abrirse un hueco en los papeles, se hubieran limitado a obviar tamaña estupidez. Pero las oportunidades no hay que dejarlas pasar, y menos aún cuando Gloria representa a la universidad "católica" de Murcia. Pues eso, más madera.
No quiero trivializar nada, pero me estoy haciendo un poco fobifóbico, valga la contradicción. Me dan fobia todas las fobias, desde la homofobia a la clerifobia, desde la claustrofobia a la agorafobia. Creo que hay que buscar un poco más los términos medios, reconocer lo que se desconoce y abrirse a la aportación enriquecedora del otro, que no piensa precisamente como yo. Pero en mal país estamos para estas cosas, en mala época para buscar consensos reflexionados... Esperemos que lleguen mejores tiempos, aunque no podamos verlos. Entre tanto, seguiremos enganchados a www.pasionensevilla.tv, donde el debate se establece entre las cofradías de barrio y las de centro. Dos filosofías, dos maneras radicalmente diferentes de entenderlo todo, y ambas haciendo exactamente el mismo recorrido, el del encuentro.