domingo, 19 de abril de 2009

Diego Gracia


Aparecen aquí a la derecha de la página, unos flujos de información escogida, que por cierto no escojo yo, sobre tres temas: Bioética, Burkina Faso y Osuna. La verdad es que sale un poco de todo y a veces, cosas que no tienen nada que ver. Pero fíjate tú que de vez en cuando aparecen noticias que, al menos para mi, tienen algún interés. Hoy me he encontrado con una referencia a la entrevista publicada en un diario gallego a un profesor y maestro, Diego Gracia. Se trata del médico que "heredó" la cátedra de Historia de la Medicina en la Complutense que en otro tiempo contara con la titularidad de Laín Entralgo. Se trata de uno de los grandes maestros de la Bioética en todo el mundo y que, como suele ocurrir, es poco conocido en nuestro país. Sus estudios de fundamentación de la Bioética son los que la han consolidado como materia científica en nuestro país y prácticamente todos los que se dedican a este mundo, salvo las excepciones de siempre, lo tienen como una referencia obligada. Los que además hemos tenido la fortuna de ser sus alumnos, recordamos con arrobo la calidez de su discurso que, con un exquisito castellano, desgranaba las ideas de modo que eran presentadas con una sencillez de vértigo. Recuerdo la exclamación de un compañero que tras escuchar una conferencia suya no pudo sino decir: "he aprendido más filosofía en cuarenta y cinco minutos que en tres años de carrera". Creo que esa es la auténtica genialidad de Diego Gracia, su capacidad de transmitir con sencillez algo de su enorme sabiduría. Porque luego lo sondeas y parece un hombre del Renacimiento, pues toca todos los palos.

Pero no pretendía extenderme en la presentación del insigne maestro, sino más bien situarlo para saber a quién se escucha y acto seguido, invitaros a leer la entrevista. En ella habla de varios temas sobre los cuales en preguntado: el aborto, la eutanasia, el estatus del embrión. Nada novedoso y nada escandaloso, evidentemente. Tan sólo una presentación sencilla, accesible de lo que él piensa sobre esos temas. Toca dos temas antes los cuales soy muy sensible y a partir de los cuales desarrolla su discurso: la educación, como verdadero instrumento para afrontar todos estos problemas y, como no podía ser de otro modo, la responsabilidad. Pues ya veis, lo que os decía, nada nuevo. Pero me temo que algo sobre lo que hay que seguir trabajando necesariamente. Apunta además una tendencia que ha estado siempre presente en la Bioética, y es la de no intentar solucionar los problemas étios desde lo jurídico y viceversa. La ética está para una cosa, que es la reflexión, y el mundo jurídico para otra, que es la organización de la vida. Lo que importa para la Bioética no es qué diga la ley, sino los principios en los que se sostiene y la necesidad de argumentarlos con seriedad. Mucho más se podría de cir, pero sólo quería invitaros a la lectura. Ahí va el link: http://elprogreso.galiciae.com/nova/29386.html

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