
Algo así piensan algunos que ha sido lo del Sr. Sarkozy; llegó levantando la ceja, como esperando la reacción de nuestro presidente, por aquello de haber sido tildado de poco inteligente y ha regresado entre las aclamaciones de los que deja aquí y de los que le acogen allá. Así es el nuevo Napoleón, tan bajito, pero con ese caracter y determinación que caracterizaron a ambos. Si hubiera sido al revés, si se hubiera producido una supuesta ofensa del Sr. Zapatero hacia el presidente francés pocos días antes de una visita oficial, seguro que se hubiera ido allí con las orejas gachas, midiendo cada sílaba y aguantando el aluvión de alusiones por parte de los periodistas franceses. Pero Sarko sabe lo que quiere y no se va a permitir un gesto de debilidad ni ante Zapatero, ni ante Obama o quien se le ponga por delante. Tenía claro que iba a poner a Francia en el centro de la política internacional y todo está siguiendo el guión previsto.
Creo que a nadie le podría caber ninguna duda de que uno de los escollos de Francia en su relación internacional era España, con su complicada relación de vecindad. Sarkozy sabía que cualquier gesto iba a tener siempre una lectura interesada y con cierto tufo antigabacho. Pero él saca pecho y se trae de la mano, en su avión, a los españoles secuestrados en Chad; o vocea claramente su determinación a colaborar con las fuerzas de seguridad españolas para perseguir a ETA; o se marca, como el otro día, un discurso quasi electoral en el parlamento español. Francamente, salvando las diferencias de pensamiento, me parece admirable. Tenía todos los papeles para ser la mofa de todos y sin embargo está logrando con creces su objetivo. El bajito, cursi, casado con la Bruni, y con aires de grandeza, se muestra firme, correcto y en definitiva, grande, delante de todos los foros. Incluso ha vuelto a la OTAN, tirando de historia y saltándose a la piola los famosos desplantes de sus predecesores. Habrá que ver en qué queda lo de Obama, con el que se lleva bastante bien, a pesar de la cera que le está dando a la política norteamericana. No sabemos hasta cuando el león se dejará acariciar, antes de lanzar su primera dentellada. Será entonces cuando Sarko pase la prueba definitiva, o tenga que batirse en retirada. En cualquier caso, la política internacional se vuelve interesante por minutos, mucho más interesante que la nacional, donde siguen más o menos a lo mismo. Verás tú si al final no tenemos que asistir al resurgir de una nueva corriente de afrancesados... espero que esta vez sin pelucas.
1 comentario:
¿solo?
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